Volver

Masturbación masculina

La masturbación no es un pecado

como te decían cuando eras niño, por el contrario, autoexplorarte permite que conozcas tu propio cuerpo y descubras lo que te gusta y lo que no, pero además, tiene muchos beneficios para la salud.

Te damos 7 razones para que te des un poquito de amor de vez en cuando, ¡te lo mereces!

1. La masturbación te ayuda a prevenir el cáncer de próstata.

2. Actúa como relajante natural al liberar melatonina, la hormona encargada de regular el sueño.

3. Ayuda a tratar la eyaculación precoz, ya que aprendes a conocer tu punto sin regreso y no pasar de él, teniendo un mejor control.

4. Masturbarte con regularidad mejora la calidad y la movilidad de los espermatozoides, lo que aumenta tu fertilidad.

5. Previene las infecciones y hace tu sistema inmunológico más fuerte.

6. Con cada erección, tu pene se ejercita y mejora su función eréctil.

7. Masturbarte te hace feliz, pues activa los circuitos cerebrales del placer y la satisfacción y cada orgasmo es un cóctel hormonal para tu cuerpo.

Ahora que ya sabes las razones para hacerlo y sus beneficios, queremos que te vuelvas todo un experto en masturbación masculina, así que te recordamos algunas técnicas para conseguir mayor placer y autoconocimiento.

* Técnica clásica: con la palma de la mano realiza movimientos hacia arriba y hacia abajo, mientras aprietas el puño. El secreto está en utilizar una presión distinta y variar la velocidad.

* Al revés: como en la técnica clásica pero con la mano al revés, es una técnica de agarre que puede provocarte sensaciones MUY intensas.

* A dos manos: con una mano en la parte baja de tu pene y la otra abarcando el glande intenta mover una mano hacia arriba y la otra hacia abajo.

* Con dos dedos: en lugar de toda la mano, utiliza solo los dedos pulgar e índice.

* Hacer fuego: coloca tus manos planas a los lados del pene y muévelas de un lado a otro como si fueras a hacer fuego. Comienza poco a poco y ve probando qué velocidad te gusta más.

Lo más importante no es llegar a un orgasmo, pues no hay ningún lugar al que llegar. Simplemente hay que entender que nuestro cuerpo es multiorgásmico y absolutamente merecedor de ello. Disfrútate, siéntete, vívete, que todo tú eres un templo sagrado de placer.